Todo comunica, por Beto Lorenzati (*)
El conflicto entre el campo y gobierno pasa por estos días por una nueva etapa; la anterior nos dejó tristes resultados: aumento en los precios, desabastecimiento, caída de la actividad económica en algunos sectores, división entre adherentes a una y otra parte, entre otros.
Sin embargo, también nos da la oportunidad de reflexionar y al respecto me permito destacar dos aspectos.
El primero de ellos se refiere a la forma de comunicarnos (1). Desde las cúpulas de ambas partes hubo palabras y gestos agresivos, cuando en realidad ellos debían dar el ejemplo buscando el consenso, para lo cual era necesario conocer los intereses y razones del otro, para así calmar los ánimos y generar un espacio de negociación. Lamentablemente esto no ocurrió en primera instancia y las palabras poco felices se trasladaron al resto de la sociedad, así muchos de los comentarios que escuchamos sólo contribuyeron a alimentar un espiral de desencuentros, que recordaron viejos resentimientos, y divisiones sin caer en la cuenta que en estas circunstancia todos perdemos.
También en este conflicto pareciera verse cierta falta de generosidad (2) en ambas partes, y olvidan que la avaricia y la paz social se excluyen mutuamente.
Cabe destacar que estos dos aspectos (1 y 2); también se observan en algunas de nuestras empresas. Por eso vale considerar una vez más nuestras formas de comunicarnos y fundamentalmente de escuchar al otro. Al respecto viene a mi mente el comentario de un profesional que tiempo atrás fue a pedir aumento de sueldo atendiendo al nuevo escenario inflacionario, y como respuesta recibió una dura negativa debido a las difíciles circunstancias por las que atravesaba la empresa. Sin embargo a los pocos días vio llegar al dueño de la organización en un nuevo vehículo de alta gama valuado en más de 50.000 dólares.
Obviamente este empresario está en todo su derecho de obrar así, pero también debe saber que todo su accionar es observado y tiene sus consecuencias. En este caso, ese empleado dejó la empresa en ese momento. Recordemos que todo comunica, y eso abarca las palabras, gestos y nuestra vida personal aunque no nos guste admitirlo.
(*) Adalberto Beto Lorenzati
Profesor universitario
betolorenzati.blogspot.com









Alumno I.E.S dijo, Mayo 25, 2008 @ 12:21 am
Parece hoy DIA, importarle poco a la gente la forma en que se comunican, la agresión la falta de generosidad, en sus palabras y en su forma de discutir. (Si Incluso hasta nuestros programas favoritos intencionalmente o no, comunican un mensaje de guerra constante entre ellos, donde las ofensas y demigrar al contrario parece ser la mejor arma de rating) Es muy cierto que todo lo que decimos tiene que ser respaldado con lo que hacemos, con lo que portamos y con lo que somos, porque todo comunica. Tal ves nos merezcamos lo que sucede en nuestra sociedad y a nuestro alrededor pues todos decimos y apoyamos (con nuestras acciones) cosas que están pasando hoy y que no nos gustan.
M.P dijo, Junio 1, 2008 @ 9:01 pm
Creo que todos o la mayoria de los agentes sociales encargados de comunicar-especialmente los encargados de la comunicación masiva- se han olvidado de la verdadera funcion que deben cumplir y de lo que realmente significa comunicar. Ademas de la diversidad de opiniones y el derecho a ello, ya casi nade se dedica a escuchar ni a pararse a ver por uhn monmento la situacion ddesde afuera, para podeer entender sin querer ddefendder su postura lo que realmente esta pasando.