San Honorato – Sorrentinos de salmón rosado
Lugar: San Honorato
Dirección: Pringles esq. 25 de Mayo
Atención: Mediodía y noche
Web: San Honorato
Reservas: 453-5252
Tartejas: Si
Wi-fi: Si
Menú y degustaciones
Desde hace más de ocho años, en el mercado cordobes, San Honorato viste las noches de calidad, sencillez y estilo. Aunque recién esta semana fui a conocerlo, grata fue mi sorpresa al sentirme uno más de la familia, de una gran familia, donde todos estábamos invitados a recorrer el salón, a bajar a descubrir la cava, a probar sus exquisiteces y beber un buen vino torrontes e incluso a ver a los cocineros desenvolverse en su hábitat natural, la cocina. Esta cocina, de paredes vidriadas, mantiene a sus protagonistas como eje central de un espectáculo que termina y se reinventa permanentemente.
La invitación a la cava plantea una manera original de suplir el appetizer y hacer mas llevadera la espera de los platos que en esta ocasión fueron:
Creppes de tomillo rellenos con mariscos, langostinos y queso parmesano en salsa de morrones.$29

El principal, sorrentinos caseros rellenos de salmón rosado, cocinados a la plancha con crema de hierbas frescas $46

Al momento del postre se puede optar por curiosos sabores como lo son el de hinojo, de ajo e incluso de rosas. Estos se ubican en un rango de precio comprendido entre los $18 y $22.
La elección de platos a la carta se complementa con menús donde se pueden combinar distintos platos a elección abonando un monto fijo que, en este caso, es de $79 por persona e incluye entrada, principal y postre.
San Honorato se erige como una excelente alternativa para disfrutar de productos de primer nivel en un ambiente familiar.



(9 valoraciones, media: 3.44 de 5)








P.- dijo, Julio 30, 2009 @ 2:51 pm
Los sorrentinos de SH son in-cre-í-bles! Al igual que la cava! Eso sí, los precios bastante saladitos, aunque se paga con gusto, y la panza muy llena!
Mauro Duarte dijo, Julio 30, 2009 @ 7:22 pm
P., me gustó el lugar y convengamos que hoy por hoy no es barato comer. En ningún lado, ni comprando para cocinar en nuestros hogares.